¿Qué es la fertilidad y cómo se pueden identificar los signos de infertilidad?

La fertilidad se refiere a la capacidad de concebir descendencia; sin embargo, en realidad, es una cuestión fundamental de la salud humana. Afecta tanto a mujeres como a hombres. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), en el 35% de las parejas que no pueden tener hijos, las razones se encuentran en factores relacionados con los sistemas reproductivos masculino y femenino.

La fertilidad es diferente de la fecundidad, que indica la capacidad biológica para la reproducción. A su vez, la fertilidad no depende del deseo de tener hijos. Está determinada por la capacidad de producir gametos, fertilizarlos y llevar un embarazo a término.

Fertilidad femenina: La salud de la mujer incluye no solo la posibilidad de concebir, sino también la de llevar un embarazo a término y dar a luz a un bebé sano. Los niveles de fertilidad se consideran bajos cuando la mujer presenta al menos dos de estos tres problemas. La fertilidad normal es la capacidad de una mujer para concebir de forma natural sin asistencia médica, llevar un embarazo a término y dar a luz. La reserva ovárica incluye la cantidad de óvulos que tiene una mujer y, por lo tanto, es una medida de su fertilidad. Durante el desarrollo embrionario, se forman alrededor de 7 millones de óvulos; sin embargo, al inicio del ciclo menstrual, su número disminuye a 500 millones. No todos los óvulos de una mujer son viables para la concepción, y su número se reduce aún más con cada ciclo menstrual; esto afecta significativamente la fertilidad femenina, especialmente a partir de los 32 años.

Fertilidad masculina: La fertilidad masculina es fundamental para lograr o no la concepción y, por lo tanto, constituye una de las funciones reproductivas principales de la pareja. No solo depende de la cantidad de espermatozoides en el líquido seminal, sino también de su calidad: su morfología y movilidad. Algunos criterios miden la capacidad de fertilización masculina, estableciendo un mínimo de 15 millones de espermatozoides sanos y activos por cada mililitro de líquido seminal. Con la ayuda de ciertos nutrientes, se puede mejorar la calidad y la motilidad de los espermatozoides. Otras sustancias importantes para la formación de espermatozoides de buena calidad son las vitaminas A y E, el zinc, el selenio, el ácido fólico y los ácidos grasos omega-3. Algunos antioxidantes beneficiosos incluyen la coenzima Q10 y la vitamina C, que contribuyen a la fertilidad al proteger a los espermatozoides del estrés oxidativo.

La disminución de la fertilidad masculina se manifiesta por una menor capacidad de los espermatozoides para fertilizar un óvulo. Esto puede estar relacionado con diversos factores, como la cantidad de espermatozoides, sus características estructurales y su motilidad. Varias razones pueden influir en la disminución de la fertilidad masculina:

1. Deficiencia de vitamina C y zinc: La vitamina C y el zinc desempeñan un papel fundamental en el mantenimiento de la salud del sistema reproductivo masculino. La vitamina C ayuda a proteger a los espermatozoides del estrés oxidativo, aumentando su viabilidad, mientras que el zinc es necesario para el desarrollo y la función de las glándulas sexuales y también contribuye a mejorar la calidad y la cantidad de espermatozoides.

2. Tabaquismo y consumo de alcohol: Fumar y el consumo excesivo de alcohol pueden afectar negativamente la cantidad, la motilidad y la morfología de los espermatozoides. El tabaco y el alcohol contribuyen a la producción de radicales libres, que pueden dañar el ADN de los espermatozoides, reduciendo su fertilidad.

3. Presencia de anticuerpos que atacan a los espermatozoides: En ocasiones, el sistema inmunitario del hombre puede identificar erróneamente a los espermatozoides como agentes extraños y producir anticuerpos contra ellos, lo que dificulta su movilidad y la fecundación del óvulo.

4. Uso de esteroides anabólicos: Los esteroides que superan los niveles naturales de testosterona pueden alterar el equilibrio hormonal, suprimiendo la producción de espermatozoides y reduciendo su calidad. El uso prolongado de esteroides puede provocar infertilidad a largo plazo.

5. Enfermedades del sistema genitourinario: Enfermedades como la prostatitis, la clamidia, las enfermedades venéreas, así como las complicaciones de enfermedades infantiles como las paperas y la rubéola, la diabetes y la hepatitis viral, pueden deteriorar la calidad del esperma y reducir la fertilidad.

6. Aumento de la temperatura en la zona testicular: La producción óptima de esperma requiere una temperatura ligeramente inferior a la corporal. Una temperatura elevada puede alterar la espermatogénesis y reducir la cantidad de espermatozoides sanos.

7. Exposición a radiación y sustancias químicas: Ciertas sustancias químicas y la radiación pueden causar mutaciones en el ADN de los espermatozoides, reduciendo su capacidad de fertilización y aumentando el riesgo de anomalías genéticas en la descendencia.

8. Estilo de vida y actividad física: Un estilo de vida poco saludable, incluyendo la falta de actividad física o, por el contrario, el entrenamiento excesivo, puede afectar negativamente la fertilidad masculina.

9. Sobrepeso: La obesidad puede afectar el equilibrio hormonal y provocar una reducción de la testosterona y la producción de esperma, disminuyendo la fertilidad.

10. Estrés oxidativo: Daño celular debido a 

El estrés oxidativo puede provocar una disminución en la cantidad y calidad de los espermatozoides, lo que reduce las probabilidades de una fecundación exitosa.

Evaluación de la fertilidad: Procedimientos médicos necesarios para ambos sexos. El proceso de evaluación de la fertilidad requiere someterse a una serie de exámenes médicos. Las etapas diagnósticas clave incluyen:

1. Ecografía para evaluar los órganos reproductores: La ecografía es un procedimiento diagnóstico no invasivo que utiliza ondas sonoras para crear imágenes de los órganos internos. En el contexto de la evaluación de la fertilidad, la ecografía tiene como objetivo estudiar la estructura y función de los órganos reproductores. En las mujeres, esto incluye revisar el estado del útero, los ovarios, las trompas de Falopio y el endometrio, así como monitorear la maduración de los ovocitos en los folículos. En los hombres, la ecografía se puede utilizar para evaluar el estado de los testículos, los apéndices y otras estructuras del escroto.

2. Análisis de los niveles hormonales: El análisis hormonal es importante para evaluar la función reproductiva, ya que las hormonas desempeñan un papel fundamental en la regulación de la fertilidad.

• La FSH (hormona foliculoestimulante) en las mujeres estimula el crecimiento de los folículos ováricos y, en los hombres, promueve la espermatogénesis.

• La LH (hormona luteinizante) en las mujeres desencadena la ovulación y estimula la formación del cuerpo lúteo, mientras que en los hombres estimula la producción de testosterona en los testículos.

• La AMH (hormona antimülleriana) en las mujeres refleja la reserva ovárica, es decir, la cantidad y calidad de los óvulos restantes. Según las indicaciones individuales, pueden realizarse pruebas hormonales adicionales, como la medición de los niveles de prolactina, testosterona, estradiol y hormonas tiroideas.

3. Consulta con un especialista en reproducción: La consulta con un especialista en reproducción es una etapa clave en la evaluación de la fertilidad. En ella, el especialista recopila una anamnesis completa, incluyendo el historial médico y reproductivo, y analiza los resultados de las pruebas realizadas. El médico evalúa la salud reproductiva general, identifica posibles problemas y elabora un plan de tratamiento individualizado o recomendaciones para mejorar la fertilidad. Durante la consulta, se pueden analizar las opciones de intervención médica, cambios en el estilo de vida o investigaciones adicionales para aclarar el diagnóstico. Durante la ecografía, se evalúa la madurez de los ovocitos, el estado hormonal y la estructura folicular. El médico también revisa el estado del endometrio y la permeabilidad de las trompas de Falopio. Este análisis debe ser realizado exclusivamente por un especialista en reproducción con experiencia. Al planificar un embarazo, no se debe confiar únicamente en métodos caseros para determinar la fertilidad. Las pruebas de ovulación ayudan a identificar el momento más favorable para la concepción, generalmente el periodo de 5 días antes y 1-2 días después de la ovulación. Para evaluar la fertilidad masculina, es necesario un espermograma. Este examen exhaustivo, realizado por un embriólogo, incluye una revisión a las 3 horas y consiste en el recuento de espermatozoides sanos en comparación con los defectuosos, según los criterios de Kruger, donde la norma no es inferior al 30%.

La gestación subrogada para parejas homosexuales en Chipre ofrece servicios inclusivos para todos aquellos que desean ser padres. Este servicio ofrece un enfoque integral de las tecnologías de reproducción asistida, apoyando a las parejas en su deseo de tener hijos. Además de las pruebas de fertilidad estándar, los futuros padres pueden considerar la posibilidad de recurrir a donantes de óvulos. Esta opción es especialmente relevante en la gestación subrogada, donde la calidad y la salud de los óvulos son fundamentales para una concepción y un desarrollo del embarazo exitosos.